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viernes, 3 de octubre de 2014

"NOS TOCÓ LA FORTUNA DE NO INTERPRETAR CORRIDOS"

Javier Esparza Jiménez, tecladista de Mandingo, de México, se despegó de las canciones que le cantan al narcotráfico. "Ese tipo de música genera más violencia", expresó en conversación con Cumbia de la Pura, durante su última visita a la Argentina.





"Nos tocó la fortuna de no interpretar corridos. La música es muy buena, pero muchas veces da mensajes que no lo son. Los grupos tendrían que estar un poquito más conscientes. Hay muchos niños que los escuchan, aprenden sus canciones y ya quieren pistolas. Se educan con otra manera de ver las cosas de la vida", analizó.

El músico consideró que esos artistas producen lazos con los cárteles de venta de drogas. Y que es preferible cantar baladas, cumbias y cachacas.

"Creo que mucho tiene que ver la música que se interpreta. Nosotros siempre hemos tocado canciones que hablan al amor y al desamor. Tratamos de no involucrarnos con gente que trabaja en otra cosa", opinó.

Sucede que en la lucha contra el narcotráfico han muerto entre 60 y 150 mil personas, entre diciembre de 2006 y enero de 2012, según estimaciones oficiales y de la oposición. Las cifras incluyen a narcotraficantes, efectivos de los cuerpos de seguridad y civiles. Wikipedia.

"La situación en México es bien difícil. Hay ciertos lugares donde podemos trabajar y otros donde no. Hemos visto de todo en las carreteras: muchos accidentes y balaceras. Además, nos ha pasado de estar tocando y que empiecen a los balazos", describió.

Escuchá sus palabras acá:




Sus declaraciones van en la misma sintonía que Ignacio Romo Dimas, vocalista de Samuray, quien conversó con Cumbia de la Pura en 2011. “Estas canciones, en lugar de ayudar a nuestra gente, la orillan más a la violencia”, había dicho el artista.


Uno de los afiches con los que se promocionó la gira de la banda mexicana por Sudamérica. Mandingo en concierto.


En agosto, la agrupación mexicana realizó una gira por nuestro país que duró hasta fines de septiembre, donde realizó conciertos en Buenos Aires, Misiones y Formosa. Incluso, un fin de semana, lo dedicó a tocar en la República del Paraguay



En uno de sus descansos, José Esparza Jiménez, bajista de Mandingo, memoró sus comienzos en la banda, junto a su hermano Enrique. Ellos recibieron la influencia de Bronco, el conjunto que lideraba su hermano, José Guadalupe Esparza, en la ciudad de Apodaca. 



"Unos recuerdos muy bonitos, porque era pequeño cuando ensayaban en mi casa. Y nos poníamos a agarrar los instrumentos y a jugar a que éramos un grupo. Hasta que a los 16 años, Lupe nos invitó a trabajar como parte de su staff", evocó.

Los adolescentes se transformaron en plomos y asistentes del El Gigante de América, pero con anhelos de artista. Por ese motivo, en 1987, se unieron como orquesta bajo el nombre de Los Perros.

"Lupe decidió que formáramos un grupo con puros hermanos. Entonces, se unieron Mario, Aurelio y Javier", explicó.

Sin embargo, el título que eligieron no les gustaba, "porque el corte parecía rockero y no grupero", según esbozó José.

Hasta que "Lupe" Esparza les propuso el nombre actual y la idea fue aceptada de inmediato.

"Él había visto una película de indios y vaqueros de África, donde había un jefe de una tribu que se llamaba Mandingo y conquistaba territorios. Nos pareció bueno el concepto: ser los líderes de la onda grupera y conquistar espacios con nuestra música", reveló.

Escuchá la nota completa acá:



José, Javier y Mario (vocalista de Mandingo) eligen la música que une Latinoamérica. Por eso posan con la bandera de Argentina, Cumbia de la Pura y Paraguay, sinónimos de hermandad.


La entrevista fue realizada en agosto de 2014 y emitida al aire en la noche del sábado 27 de septiembre del corriente.

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